«El actor de sí mismo», de José Elgarresta es una obra que destaca por su mirada crítica sobre la condición humana, utilizando el relato corto para explorar situaciones donde la realidad se quiebra.
La obra se aleja del realismo convencional para adentrarse en lo que algunos críticos denominan una literatura con personalidad propia. Elgarresta utiliza la paradoja y la ironía para cuestionar las certezas del lector, presentando historias que inquietan y provocan una reflexión profunda sobre las decisiones límite de sus personajes.
El autor, conocido también por su faceta como poeta, demuestra una meticulosidad y sabiduría en el uso del lenguaje notable. A pesar de ser una recopilación de cuentos trabajados y rematados a lo largo del tiempo, el libro mantiene una voz única y sutil que permite transitar entre situaciones extrañas con un ritmo narrativo ágil.
Como sugiere el título, el tema central gira en torno a cómo los seres humanos desempeñamos roles sociales (actuamos de nosotros mismos) incluso en contextos absurdos o trascendentales como la muerte. Hace también crítica social, ridiculizando profesiones y estatus (políticos, clérigos, intelectuales) que intentan mantener su poder en situaciones donde carecen de sentido. El libro invita a recuperar la autenticidad en un mundo poblado por personajes que se enfrentan a su propio reverso más incómodo.
Publicado recientemente por Ediciones Vitruvio (enero de 2026), es un volumen cuya brevedad no le resta peso; al contrario, potencia el impacto de cada relato, siendo ideal para lectores que buscan una narrativa que se aleje de lo comercial para ofrecer un poso filosófico.
En conclusión, es una obra incisiva y necesaria para quienes disfrutan de la literatura que desafía la lógica cotidiana y utiliza el absurdo como herramienta de análisis sociológico.








